El Movimiento

Todos somos humanos, por completo.

Diferentes unos de otros, y diferentes de nosotros mismos a lo largo de la vida. NO HUMAN B existe para que el mundo responda mejor a esa realidad.

Manifiesto

No existe un Human B.

Somos tres educadores. Cada uno de nosotros ha dedicado más de treinta años a la enseñanza, y fue en España donde se cruzaron nuestros caminos. De ese encuentro nació NO HUMAN B.

Nació de una indignación.

Indignación con un mundo que pide a las personas que se adapten a los espacios, cuando son los espacios los que deberían adaptarse a las personas.

Indignación con la idea de que existe un tipo medio de persona, que la sociedad acepta como el correcto, y otro, que ignora o deja de lado.

Indignación porque hay familias que dejan de salir de casa, de viajar, de ir a un partido o a un restaurante, porque el mundo de fuera no se pensó para un hijo, para un padre o para ellas mismas.

Indignación con el desconocimiento que lleva a las personas a juzgar, a apartar y a excluir de su círculo a quien no cabe en los moldes impuestos.

Pero la indignación solo tiene valor cuando se transforma en movimiento.

NO HUMAN B existe para llevar luz donde hay desconocimiento, reflexión donde hay juicio y un nuevo modelo donde hay exclusión. Parte de una conciencia sencilla: no existe un ser humano tipo B. No existe una versión «de segunda» de nadie. Todos somos humanos, por completo: diferentes unos de otros y diferentes de nosotros mismos a lo largo de la vida.

La variabilidad humana no es un problema que corregir. Es lo que nos da belleza. Es lo que nos hace reconocer, unos en otros, nuestra propia humanidad.

Por eso, el movimiento no se queda en las palabras. Capacitamos a las personas que reciben, señalizamos los espacios, ponemos herramientas a disposición de quien quiera usarlas y certificamos los lugares que hacen este cambio. La certificación NO HUMAN B no es un diploma colgado en la pared. Es la prueba pública de que un lugar ha aprendido a acoger la variabilidad humana, y la señal, para cada familia, de que allí también es bienvenida.

Cada lugar certificado es una puerta que se abre. Cada puerta abierta hace el mundo un poco más grande.

Seamos felices. Cada uno a su manera. Cada uno a su tiempo.

Propósito · el porqué

Ampliar el mundo que cada persona puede habitar, para que ninguna persona ni familia deje de estudiar, trabajar, viajar, animar a su equipo o simplemente estar con los demás por no encajar en un modelo medio.

Misión · el cómo

Transformar el desconocimiento en conciencia, y la conciencia en entornos preparados para la variabilidad humana.

Visión

Escuelas con distintas formas de aprender; trabajos con distintas formas de contribuir; ciudades con distintas formas de moverse.

Promesa común

PercibirComprenderElegirComunicarActuarPermanecerParticipar

Toda intervención NO HUMAN B debe ampliar una o varias de estas capacidades.

La variabilidad como punto de partida

La humanidad nunca ha sido estándar.

Somos diferentes en la forma de percibir, movernos, comprender, recordar, comunicarnos, regularnos, decidir y actuar. Y cambiamos a lo largo de la vida.

A lo largo de la vida

Infancia, adolescencia, edad adulta y longevidad.

En la forma de funcionar

Percepción, movilidad, comunicación, atención, memoria, orientación, energía y decisión.

A lo largo del tiempo

Condiciones congénitas o adquiridas; estables, progresivas, episódicas, temporales o situacionales.

Según el contexto

Una persona puede actuar con autonomía en un entorno y perderla en otro, por ruido, prisa o falta de información.

El acceso nunca depende de un diagnóstico. NO HUMAN B es la tesis, nunca el nombre de un público. La variabilidad no es el fallo; la rigidez del entorno es la limitación de diseño.

Inclusión no es integración

El entorno se adapta. La persona no es la variable a corregir.

La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (artículo 24) y su Observación General n.º 4 distinguen tres cosas:

  • Segregación: separar a quien no encaja.
  • Integración: colocar a la persona en el sistema existente y esperar que se adapte.
  • Inclusión: cambiar el sistema (contenidos, métodos, estructuras) para eliminar barreras.

La Declaración de Salamanca (1994) ya pedía lo mismo: responder a la diversidad, en lugar de separar a quien no encaja en el modelo dominante.

La pregunta correcta no es «¿debemos tener una sala?». Es: ¿esto aumenta las opciones de la persona, o reduce el número de lugares donde se la considera legítima?

La autonomía que protegemos

Independencia es conservar la autoría de la propia vida.

No es hacerlo todo solo. Un buen apoyo no sustituye a la persona: amplía su capacidad de actuar.

Arquitectura de decisión

La persona elige→El sistema responde→La persona confirma→El sistema aprende

Nunca: el sistema observa → clasifica a la persona → decide lo que necesita.

  1. Comprender lo que ocurre y qué opciones existen.
  2. Expresar preferencias, consentimiento y rechazo.
  3. Elegir ritmos, intensidades, recorridos y formas de participación.
  4. Comunicarse por el medio más eficaz.
  5. Actuar directamente o con el apoyo elegido.
  6. Mantener relaciones, roles y actividades significativas.
  7. Participar en la comunidad y contribuir a ella.
  8. Preservar la privacidad, la identidad y el control sobre los datos.